UGT alerta de que el IPC del 4,2% ya supera la subida salarial media en Extremadura

El sindicato reclama incrementos salariales de al menos el 4%, cláusulas de garantía y una nueva revisión del SMI

Fecha: 15 Sep 2026

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La subida de los precios en agosto está provocada principalmente por el encarecimiento de los combustibles.

La subida de los precios de ocho décimas en agosto en Extremadura, situando la inflación anual en el 4,2%, ya supera la subida salarial media del 3,05% en la región. Es un fuerte repunte, provocado principalmente por el encarecimiento de los combustibles, que amenaza el poder adquisitivo de las personas trabajadoras. 

Ante esta situación, UGT Extremadura reclama desbloquear inmediatamente la negociación del VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), establecer subidas salariales de al menos el 4%, generalizar las cláusulas de garantía salarial y revisar nuevamente el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

La subida de los precios por encima del crecimiento de los salarios podría consolidarse durante los próximos meses ante la incertidumbre geopolítica y energética. Por ello, el sindicato considera prioritario acometer de forma inmediata la negociación del VI AENC, que debe servir para proteger la capacidad de compra de la población trabajadora.

UGT Extremadura defiende que el nuevo acuerdo incorpore una referencia mínima de incremento salarial del 4% anual para el periodo 2026-2028, complementada con aumentos adicionales del 1%, 2% o 3% en función de la diferencia entre el salario medio de cada convenio y el salario medio del país.

También reclama la incorporación de cláusulas de garantía salarial que permitan corregir las desviaciones de la inflación y evitar que las personas trabajadoras vuelvan a perder poder adquisitivo. En caso contrario, el sindicato alerta de que podrían generarse tensiones en la negociación colectiva todavía pendiente.

Combustibles disparados

El principal responsable del repunte de los precios en agosto fue el grupo de Transportes, que registró un incremento mensual del 3,5% y una subida anual del 11%, la más elevada de los últimos cuatro años, debido fundamentalmente al encarecimiento de los combustibles y lubricantes.

También aumentaron un 0,8% los precios relacionados con la vivienda, como consecuencia de la subida de los combustibles líquidos y, en menor medida, de la electricidad y el gas.

El aumento del precio de los carburantes está condicionado por el mantenimiento de la guerra en Oriente Medio y por la retirada progresiva de las medidas fiscales aplicadas hasta ahora. La reducción de estas bonificaciones desde julio ha contribuido a encarecer el diésel y la gasolina y ha reforzado la presión de los productos energéticos sobre la inflación.

En este escenario, UGT Extremadura advierte de que las medidas fiscales aplicadas desde el 1 de septiembre —una reducción de 20 céntimos por litro para el diésel y de 5 céntimos para la gasolina— pueden quedar desdibujadas y resultar insuficientes ante la inestabilidad del mercado energético internacional.

Evolución desigual

Frente al incremento de los productos energéticos, durante agosto descendieron los precios del vestido y el calzado, con una tasa mensual del –0,6%, y de los alimentos, con una reducción del 0,4%.

La inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos no elaborados por su mayor volatilidad, se situó en el 2,9%. Esta evolución más moderada indica que, por el momento, no se están produciendo efectos de segunda ronda significativos sobre el resto de los bienes y servicios que componen la cesta de la compra.

Revisar el SMI
UGT Extremadura considera igualmente necesario reforzar las rentas de las personas trabajadoras con menores ingresos mediante una nueva subida del Salario Mínimo Interprofesional.

Su actualización resulta imprescindible para preservar la capacidad adquisitiva frente a una inflación condicionada por factores externos y ante el intenso encarecimiento de la vivienda, además de contribuir a reducir la desigualdad y sostener la demanda interna.

Teniendo en cuenta la inflación registrada y la subida del 3,1% pactada para 2026, UGT defiende que debe aplicarse la posibilidad de revisar el SMI cada seis meses contemplada en el artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores cuando las previsiones de inflación no se cumplen.

Fuente: UGT Extremadura