UGT alerta del repunte inflacionista y exige blindar los salarios frente a la escalada de precios
La inflación alcanza el 3,5% en marzo, supera la media nacional y vuelve a tensionar el poder adquisitivo de las familias trabajadoras
Fecha: 14 Abr 2026
La inflación en Extremadura ha repuntado con fuerza en marzo hasta situarse en el 3,5% interanual, un punto más que en febrero, alcanzando su nivel más elevado desde junio de 2024. Este incremento, impulsado principalmente por el encarecimiento de los precios energéticos en un contexto de inestabilidad internacional, sitúa a la región como la octava comunidad autónoma con mayor inflación, por encima de la media nacional (3,4%). Para UGT Extremadura, este escenario supone un riesgo evidente para el crecimiento económico, el empleo y la renta de las familias trabajadoras.
El aumento de los precios en marzo responde fundamentalmente al comportamiento del grupo de Transportes, que registra una subida mensual del 4,5%, motivada por el encarecimiento de los combustibles y lubricantes. A ello se suma el incremento en vestido y calzado (6,6% mensual), asociado al cambio de temporada primavera-verano. En contraste, el único alivio llega por parte de los alimentos, que bajan un -0,7%, principalmente por el descenso en el precio del pescado.
La tasa de inflación subyacente, que refleja los componentes más estructurales y persistentes de los precios, también aumenta hasta el 2,9%, lo que confirma que las tensiones inflacionistas no son coyunturales, sino que presentan un carácter más sostenido en el tiempo.
La incertidumbre internacional agrava el escenario
UGT Extremadura advierte de que la guerra en Oriente Medio y la volatilidad en los mercados energéticos han alterado todas las previsiones para este año. La evolución del precio del petróleo y su impacto en la cesta de la compra serán determinantes en los próximos meses, con consecuencias directas sobre la economía real.
Frente a esta escalada de precios, la subida salarial media pactada en convenios colectivos en Extremadura hasta marzo de 2026 se sitúa en el 2,96%, es decir, cinco décimas por debajo del IPC general. Esta brecha evidencia que las personas trabajadoras siguen perdiendo poder adquisitivo.
Blindar salarios: una prioridad urgente
Ante esta situación, UGT Extremadura insiste en que la negociación colectiva debe incorporar de forma generalizada cláusulas de garantía salarial que permitan ajustar automáticamente los sueldos a la evolución de los precios. Estas herramientas son esenciales para evitar que la inflación, que no ha sido provocada por las personas trabajadoras, recaiga nuevamente sobre ellas.
Garantizar la estabilidad real de los salarios no solo es una cuestión de justicia social, sino también una medida imprescindible para sostener el consumo y evitar un deterioro mayor de la actividad económica.