Extremadura depende cada vez más del empleo sénior, pero lo precariza
Las personas mayores de 55 años ya son el 23,6% del empleo regional, aunque sufren más temporalidad en el trabajo y más paro de larga duración
Fecha: 12 Jun 2026
UGT Extremadura advierte de que las personas mayores de 55 años se han convertido en un colectivo decisivo para sostener el mercado laboral regional. Según los datos medios de la EPA de 2025, la ocupación sénior alcanzó en Extremadura un máximo histórico de 101.100 personas, el 23,6% del empleo total.
Este peso supera al de las personas trabajadoras menores de 35 años y refleja un cambio estructural marcado por el envejecimiento de la población, el retraso de la jubilación y la falta de relevo generacional.
Sin embargo, UGT denuncia que este colectivo sigue sufriendo más dificultades de acceso al empleo, peores condiciones contractuales y una elevada cronificación del desempleo. El sindicato reclama políticas activas específicas, itinerarios personalizados de inserción y recualificación profesional para evitar que la edad se convierta en una vía de expulsión laboral.
Cambio estructural
El mercado de trabajo extremeño continúa experimentando una transformación profunda. Las personas trabajadoras mayores de 55 años han pasado a ocupar un papel central en la economía regional, hasta consolidarse como una pieza imprescindible para sostener la actividad laboral en Extremadura.
En 2025, la ocupación de este colectivo alcanzó las 101.100 personas, una cifra récord que representa el 23,6% del empleo total extremeño. Este porcentaje supera en casi dos puntos la media nacional, situada en el 21,7%, y sobrepasa incluso al volumen de personas ocupadas menores de 35 años, que se sitúa en 98.500.
Para UGT Extremadura, estos datos evidencian que la población trabajadora de más edad ya no puede analizarse como un colectivo secundario, sino como un grupo estratégico para el presente y el futuro del mercado laboral regional.
Más actividad
La tasa de actividad de las personas mayores de 55 años en Extremadura se encuentra también en máximos históricos, con un 28,75%. Este aumento coincide con el descenso de la población inactiva entre los 55 y los 64 años, que registra cifras mínimas.
En la última década, el empleo sénior ha crecido un 75%, frente al incremento general del empleo en Extremadura, que fue del 17,9%. Este avance confirma el creciente peso de las personas trabajadoras de más edad dentro de la estructura productiva regional.
Especialmente significativo es el aumento del empleo femenino sénior. En diez años, la ocupación de las mujeres mayores de 55 años ha crecido un 109%, prácticamente el doble que la de los hombres, que aumentó un 54,8%.
UGT subraya que este dato refleja, por un lado, la incorporación creciente de las mujeres al mercado laboral y, por otro, una realidad social preocupante: muchas mujeres se ven obligadas a prolongar su vida laboral porque arrastran carreras de cotización más precarias, salarios más bajos y mayores interrupciones laborales vinculadas a los cuidados.
Brecha persistente
Aunque la presencia de mujeres ha aumentado, el empleo sénior sigue mostrando una composición desigual. En 2025, el 55,6% de las personas ocupadas mayores de 55 años eran hombres, frente al 44,5% de mujeres. Hace una década, la distribución era del 63,1% y el 36,9%, respectivamente.
Esta evolución muestra una mejora, pero también confirma que las desigualdades de género acumuladas durante toda la vida laboral siguen teniendo consecuencias directas en la etapa final de la carrera profesional y en el acceso a una jubilación digna.
Para UGT Extremadura, esta realidad exige reforzar la negociación colectiva, las políticas de igualdad y las medidas que garanticen carreras laborales completas, salarios dignos y cotizaciones suficientes, especialmente para las mujeres.
Edadismo laboral
El sindicato advierte de que el aumento del empleo sénior no puede ocultar las graves deficiencias estructurales que siguen afectando a este colectivo. La tasa de empleo de las personas mayores de 55 años en Extremadura fue en 2025 del 24,82%, por debajo de la media nacional, situada en el 28,06%.
Este diferencial pone de manifiesto que las personas de más edad tienen más dificultades para acceder al empleo y para mantenerse en él. UGT denuncia que la edad se ha convertido en un factor de discriminación laboral, que provoca rechazo en los procesos de selección, expulsión prematura del mercado de trabajo y enormes obstáculos para encontrar una nueva oportunidad profesional.
En demasiados casos, las personas mayores de 55 años se ven obligadas a aceptar subempleos, contratos temporales o empleos a tiempo parcial, no por elección, sino por falta de alternativas reales.
Peor contratación
Los datos de contratación confirman esta precarización. En 2025 se registraron en Extremadura 57.079 contratos a personas mayores de 55 años, el 14,7% del total. De ellos, solo el 18,9% fueron indefinidos, muy por debajo del 28,4% de media regional.
Para UGT Extremadura, esta diferencia demuestra que el mercado laboral no está ofreciendo a las personas trabajadoras de más edad oportunidades en condiciones de calidad. Al contrario, muchas veces las incorpora tarde, mal y con una elevada dosis de temporalidad.
El sindicato considera inaceptable que quienes acumulan experiencia, conocimiento profesional y trayectoria laboral sean tratados como mano de obra descartable o de segunda categoría.
Paro cronificado
La otra cara de esta evolución es la cronificación del desempleo. Las personas mayores de 55 años representan ya el 21,5% del paro en Extremadura, con 16.000 personas desempleadas. Hace una década suponían el 13,5%, lo que evidencia un deterioro claro de su posición en el mercado laboral.
Además, 7.700 personas de este colectivo se encuentran en situación de paro de muy larga duración, al llevar dos años o más sin empleo. Esta realidad evidencia las enormes dificultades de reinserción laboral que sufren quienes pierden su puesto de trabajo en edades avanzadas.
Mientras la tasa de paro general en Extremadura se ha reducido en la última década en 12,8 puntos porcentuales, la de las personas mayores de 55 años solo ha bajado 10,7 puntos. La recuperación, por tanto, no llega con la misma intensidad a este colectivo. A ello se une el que la tasa de paro de los mayores de 55 años en Extremadura es del 13,65%, la segunda más elevada de España.
Políticas urgentes
UGT Extremadura defiende las capacidades, la experiencia y la aportación de las personas trabajadoras de más edad, cuyo peso seguirá aumentando por el envejecimiento demográfico y la falta de relevo generacional.
Pero no basta con constatar su importancia, es imprescindible garantizar que puedan permanecer en el empleo en condiciones dignas y que quienes están en desempleo tengan oportunidades reales de retorno al mercado laboral.
Por ello, UGT reclama políticas activas de empleo específicas y personalizadas, programas de recualificación profesional, actualización de competencias y orientación laboral adaptada a las necesidades de las personas mayores de 55 años.
El objetivo debe ser claro: facilitar itinerarios que conduzcan al empleo digno, no a la exclusión, al desánimo o a una jubilación forzosa y anticipada por falta de oportunidades.
UGT Extremadura exige a las administraciones públicas y al conjunto de agentes implicados que sitúen esta realidad en el centro de las políticas laborales. Una región que depende cada vez más del empleo sénior no puede permitirse abandonar a quienes sostienen una parte esencial de su mercado de trabajo.