El precio de la vivienda neutraliza la moderación de la inflación en Extremadura

El IPC se sitúa en el 2,4%, pero la vivienda sube cerca del 7% y UGT Extremadura exige más protección salarial y un parque público asequible

Fecha: 15 Jul 2026

La vivienda sube cerca del 7%
El encarecimiento de la vivienda, cercano al 7%, absorbe una parte creciente de las mejoras salariales.

Los precios aumentaron seis décimas en junio en Extremadura, situando la tasa interanual de inflación en el 2,4%, ocho décimas por debajo de la media española. Aunque la región presenta coyunturalmente el menor nivel de inflación del país, UGT Extremadura advierte de que la inflación subyacente alcanza el 2,9%, señal de que los precios aún están lejos de quedar bajo control. También alerta de que el encarecimiento de la vivienda, cercano al 7% interanual, absorbe una parte creciente de las mejoras salariales. Ante esta situación, reclama reforzar la negociación colectiva, ampliar las cláusulas de garantía salarial y garantizar el acceso a una vivienda asequible.

Presión energética
La evolución de los precios en junio estuvo condicionada principalmente por el grupo de vivienda, que registró un incremento mensual del 6,7% debido al encarecimiento de la electricidad tras finalizar la rebaja de los impuestos aplicados a la luz.

También aumentaron un 1,4% los precios de las actividades recreativas, deportivas y culturales, como consecuencia del encarecimiento de los paquetes turísticos. A esta subida se sumó el avance del 0,8% en restaurantes y servicios de alojamiento.

UGT Extremadura considera que el menor IPC regional no puede conducir a una lectura complaciente. La inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos no elaborados por su mayor volatilidad, se mantiene en el 2,9%, cinco décimas por encima de la tasa general. Para el sindicato, este dato confirma que las presiones sobre los precios continúan afectando a gastos cotidianos de las familias.

Alivio limitado

El transporte fue el grupo con mayor repercusión mensual negativa, con un descenso del 1,4%, debido a la bajada de los precios de los combustibles y lubricantes. Esta evolución respondió a una tregua en la guerra del Golfo que ya se ha roto, lo que hace prever nuevos repuntes.

Ante la posibilidad de que el conflicto vuelva a impulsar el precio de los carburantes, UGT apoya la prórroga de las medidas gubernamentales de protección si la situación se recrudece. El objetivo debe ser evitar que una nueva escalada energética vuelva a golpear con mayor intensidad a los hogares más vulnerables.

El dato más favorable del mes se encuentra en la cesta de la compra, ya que la inflación de los alimentos permanece por debajo del 1%. Sin embargo, el sindicato insiste en que este alivio puede resultar insuficiente si durante el segundo semestre se intensifica la volatilidad de los productos energéticos y de otros bienes básicos.

Salarios protegidos
En este escenario, la negociación colectiva continúa siendo una herramienta decisiva para proteger el poder adquisitivo. Los convenios colectivos con efectos económicos en 2026 registran hasta junio en Extremadura un incremento salarial medio del 3,01%, similar al nacional y superior a la inflación regional.

UGT Extremadura subraya que los convenios están permitiendo trasladar el crecimiento económico a los salarios sin poner en riesgo la estabilidad económica. No obstante, considera imprescindible reforzar su papel para impulsar las retribuciones y extender las cláusulas de garantía salarial, que ofrecen certidumbre ante posibles repuntes de los precios.

Proteger los salarios no solo mejora las condiciones de vida de las personas trabajadoras, sino que también contribuye a mantener el consumo y la actividad económica regional. Renunciar a estas garantías dejaría nuevamente a los hogares expuestos a una evolución de los precios que continúa marcada por la incertidumbre.

Vivienda inaccesible

También alerta UGT Extremadura de que una parte creciente de las mejoras salariales está siendo neutralizada por el encarecimiento de la vivienda, en torno al 7% interanual, tanto en compra como en alquiler. Esta presión reduce el efecto real de las subidas retributivas y limita la capacidad económica de las familias.

El impacto es especialmente grave entre la población joven, cuyas posibilidades de emancipación se ven cada vez más restringidas. Para UGT, no basta con que los salarios superen estadísticamente al IPC si el coste de acceder a una vivienda absorbe buena parte de ese avance.

Por ello, el UGT Extremadura reclama la aplicación efectiva de la regulación en las zonas tensionadas y el impulso decidido de un parque público de vivienda asequible. Exige respuestas que garanticen este derecho básico y eviten que la moderación de la inflación o las mejoras salariales queden anuladas por un mercado residencial cada vez más inaccesible.

Fuente: UGT Extremadura
IPC