UGT llama a la huelga general el 11N para exigir salarios dignos y vivienda asequible ante una inflación del 5,3%
El sindicato reclama una subida del SMI de al menos el 7%, la mejora del sistema de pensiones y el desbloqueo de la negociación del AENC
Fecha: 14 Oct 2026
UGT Extremadura reclama una subida de los salarios que permita hacer frente al encarecimiento de la vida, tras situarse el IPC de septiembre en el 5,3% interanual en la región, cuatro décimas por encima de la media nacional, del 4,9%. El sindicato advierte de que la inflación está deteriorando el poder adquisitivo de las personas trabajadoras y refuerza las razones para secundar la huelga general del próximo 11 de noviembre, con la vivienda, la subida del Salario Mínimo Interprofesional y la mejora de los salarios entre sus principales reivindicaciones.
Los precios aumentaron en Extremadura un 0,7% respecto a agosto, la segunda subida mensual más elevada entre las comunidades autónomas y cuatro décimas superior a la media nacional. La región acumula tres meses consecutivos de incrementos mensuales y la inflación interanual supera el 5% por primera vez desde febrero de 2023.
Esta evolución contrasta con el incremento salarial del 3,05% registrado en los convenios de Extremadura en lo que llevamos de 2026, más de dos puntos por debajo de la inflación. Para UGT, este desfase evidencia la necesidad de reforzar la negociación colectiva y desbloquear el nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), con incrementos salariales y garantías que impidan que las personas trabajadoras sigan perdiendo capacidad de compra.
El sindicato considera también inaplazable una nueva subida del SMI. El incremento del 3,1% acordado para 2026 resulta insuficiente ante el repunte de los precios, que compromete especialmente la economía del 20% de las personas asalariadas extremeñas que perciben el salario mínimo. Por ello, UGT reclama una subida de al menos el 7% que contribuya a proteger las rentas más bajas.
Vivienda asequible frente a la especulación
El acceso a la vivienda constituye otro de los ejes centrales de la convocatoria de huelga. Su precio encadena once años consecutivos de aumentos, una escalada que el IPC no refleja de forma adecuada, porque la compra de vivienda queda fuera de su cesta y el alquiler tiene un peso limitado.
Para UGT Extremadura, esta situación exige medidas eficaces y contundentes que frenen los desahucios, garanticen la función residencial de la vivienda y eviten que la especulación siga condicionando el acceso a un hogar. El encarecimiento de la vivienda, sin un crecimiento proporcional de los salarios, agrava las dificultades económicas de las personas trabajadoras.
Entre las reivindicaciones de la huelga general figura la construcción de un parque estatal de 1,5 millones de viviendas durante la próxima década, para avanzar hacia un acceso asequible y hacer efectivo este derecho.
Actuar sobre los precios de la energía
La presión sobre los hogares se agrava con el encarecimiento de los suministros y los productos básicos. El componente energético registra un incremento interanual del 11,6%, principal factor del repunte de la inflación. En septiembre, el grupo de vivienda del IPC aumentó un 1,2% mensual, impulsado por la electricidad y los combustibles líquidos, mientras que los alimentos subieron un 0,8%.
La inflación subyacente se sitúa en torno al 3,1% interanual, su nivel más alto en lo que va de año, lo que apunta a una progresiva traslación de los mayores costes energéticos al conjunto de los precios. UGT considera insuficiente el escudo anticrisis aprobado para el último trimestre y reclama reforzar la protección de las economías familiares.
El sindicato exige regular las tarifas finales de carburantes y electricidad, gravar los beneficios extraordinarios de las grandes eléctricas y petroleras y reactivar la excepción ibérica, que contribuyó a contener los costes energéticos durante la crisis derivada de la guerra en Ucrania.
UGT Extremadura llama a las personas trabajadoras a secundar la huelga general del 11 de noviembre para exigir salarios suficientes, una subida del SMI de al menos el 7%, vivienda asequible y la mejora del sistema público de pensiones. El aumento del coste de la vida exige respuestas que protejan a quienes sostienen con su trabajo la economía.