UGT exige identificar y registrar la exposición a agentes cancerígenos en los centros de trabajo
La secretaria general de UGT Extremadura, Patro Sánchez, ha alertado sobre la invisibilidad del cáncer de origen laboral y ha reclamado más control y reconocimiento como enfermedad profesional
Fecha: 25 Mar 2026
UGT Extremadura ha inaugurado hoy en Mérida la Jornada ‘Cáncer de origen laboral’ en la que ha puesto el foco en la falta de identificación y registro de la exposición a sustancias cancerígenas en los centros de trabajo, una carencia que dificulta tanto la prevención como el reconocimiento de estas patologías como enfermedad profesional. La secretaria general, Patro Sánchez, ha reclamado que la nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales incorpore medidas eficaces para corregir esta situación.
Durante su intervención, la dirigente sindical ha señalado que el cáncer de origen laboral sigue siendo una realidad “demasiado invisible”, también en Extremadura, donde existen exposiciones a sustancias peligrosas en sectores clave como el agrario, la construcción, la industria agroalimentaria o determinados ámbitos de los cuidados, que en muchos casos no se evalúan ni se registran adecuadamente.
Falta de datos y dificultades de reconocimiento
La secretaria general de UGT Extremadura, que ha inaugurado la Jornada junto a la directora general de Trabajo de la Junta de Extremadura, Pilar Bueno, ha subrayado que uno de los principales problemas es la ausencia de datos fiables, lo que impide dimensionar correctamente el problema y actuar con eficacia.
“Sabemos que existen casos, sabemos que hay exposiciones, pero también sabemos que no se están registrando ni reconociendo como deberían”, ha afirmado.
Esta falta de registro tiene consecuencias directas para las personas trabajadoras, ya que dificulta que estas enfermedades sean reconocidas como profesionales, especialmente cuando el cáncer se manifiesta años después de la exposición, cuando la persona ya no está en la empresa o incluso se ha jubilado.
Un problema estructural de infradeclaración
En la jornada, a la que han asistido unos 80 delegadoa y delegadas de Prevención de Riesgos Laborales de Extremadura, también ha intervenido el coordinador federal de Salud Laboral de UGT, José de las Morenas, quien ha alertado de que España presenta una infradeclaración manifiesta del cáncer de origen laboral, situándose entre los países de la Unión Europea con menor reconocimiento de enfermedades profesionales.
De las Morenas ha señalado que esta situación responde a un problema estructural en el sistema de notificación y registro, ya que muchas patologías derivadas de la exposición a agentes cancerígenos no se identifican como profesionales y acaban tratándose como enfermedades comunes, con el consiguiente perjuicio para las personas trabajadoras.
Asimismo, ha advertido de la persistencia de riesgos conocidos como el amianto y de la reemergencia de la silicosis asociada a nuevas formas de exposición a sílice cristalina respirable, especialmente en actividades relacionadas con la manipulación de determinados materiales.
Nuevos riesgos y falta de control
El responsable sindical ha puesto también el foco en riesgos menos visibles, como la exposición al gas radón, presente en determinadas zonas geográficas y entornos laborales, que no se mide de forma sistemática ni cuenta con datos oficiales suficientes, lo que dificulta la prevención y el reconocimiento de patologías asociadas.
En este sentido, ha insistido en la necesidad de mejorar los sistemas de vigilancia y control, así como de avanzar en el conocimiento de estas exposiciones para evitar que sigan pasando desapercibidas.
Registro de exposición a agentes cancerígenos
Tanto la secretaria general de UGT Extremadura como el coordinador de la Secretaría Confederal han coincidido en señalar como medida prioritaria la creación de un registro de empresas y de personas trabajadoras expuestas a agentes cancerígenos, en línea con las estrategias europeas en materia de seguridad y salud laboral.
Este registro permitiría hacer seguimiento de las exposiciones, acreditar el origen laboral de la enfermedad y evitar que las responsabilidades queden diluidas, especialmente en aquellos casos en los que la patología aparece años después.
Medidas para prevenir y proteger
UGT ha defendido la necesidad de reforzar las políticas preventivas mediante la sustitución de sustancias peligrosas, la implantación de medidas de protección colectiva, el uso de equipos de protección individual adecuados y la mejora de la formación e información a las personas trabajadoras.
Asimismo, han reclamado actualizar el listado de enfermedades profesionales, mejorar los sistemas de notificación y registro, crear registros específicos de exposición —como en el caso de la sílice— y reforzar las medidas de detección precoz.
Una ley útil para la prevención real
UGT ha insistido en que la nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales debe servir para reforzar la prevención, mejorar el control de las exposiciones y garantizar el reconocimiento efectivo de las enfermedades de origen laboral.
En este sentido, ha reclamado también más recursos para la Inspección de Trabajo y un mayor protagonismo de la representación sindical en los centros de trabajo.
Salud laboral y justicia social
UGT Extremadura ha reiterado que el cáncer de origen laboral es una cuestión de salud, derechos y justicia social, y ha hecho un llamamiento a administraciones y empresas para que refuercen su implicación.
La secretaria general de UGT Extremadura ha recordado que “el cáncer de origen laboral existe, se puede prevenir y debe reconocerse”, subrayando la necesidad de actuar con mayor determinación para proteger a las personas trabajadoras.
Tras el acto inaugural se han desarrollado tres mesas redondas: 'La acción sindical ante el cáncer de origen laboral', 'Procedimiento de reconocimiento del cáncer como enfermedad profesional' y 'Experiencia personal: la lucha por el reconocimiento'.
Entre los ponentes figuran el director medico territorial de Castilla-La Mancha y Extremadura en Mutua Universal, Carlos Martínez Fernández; Antonio María Puerto Bario, médico inspector del INSS, y Montserrat Martín Marqués, directora territorial de la Inspección de Trabajo.
Finalmente, Celia Fernández Pino, técnica superior de Prevención de Riesgos Laborales, ha expuesto su experiencia personal en la lucha por el reconocimiento como enfermedad profesional del cáncer que sufrió su padre, un reconocimiento que obtuvo cuando ya había fallecido.